martes, 13 de noviembre de 2012

Misas madrugadoras


Me desperté a eso de las 6:30, ya que habíamos quedado todos en la entrada de la casa para ir a nuestra primera misa ashante. Tengo que decir que la experiencia fue bastante buena, ya que vimos y oímos lo que representan las misas para ellos. A parte de todos los bailes y cánticos, la misa (que era en Twi) duró como dos horas y media, en las que no nos enteramos de nada. A mi se me hizo un poco larga (con todos mis respetos). Después de la misa, fuimos de vuelta a casa para desayunar. 

La entrada del lugar de la misa
La verdad es que por lo que respecta al resto de la mañana del domingo, la dedicamos a preparar clases, leer, descansar y hablar. Patri y yo aprovechamos para sortear los cuadros que habíamos comprado el día anterior. y ella amablemente me cedió los que más me gustaban. Gracias Patri!!


Por la tarde fuimos todos juntos a la comunidad donde viven las chicas, ya que en el noviciado que hay cerca de su colegio, teníamos un cumpleaños. Acudimos todos los de prácticas, Nayra, los hermanos de ambas comunidades… pasamos una noche muy agradable. Para cenar había entre otras muchas cosas, cochinillo (los crían ellos). Después de disfrutar de la cena, conversamos, le dimos los regalos a los cumpleañeros (que eran 3) y partimos de vuelta a casa en la bala plateada. Dejamos primero a Ana y Patri. Al llegar nos fuimos a la cama directamente.


 Ha sido un fin de semana muy diferente a los anteriores, pero de nuevo, genial



lunes, 12 de noviembre de 2012

Pizzas Ashante


El sábado madrugamos para desayunar. Cuando acabamos, estuvimos reunidos con el hermano Jose Antonio, que nos estuvo preguntando nuestras impresiones hasta el momento, si teníamos algún problema… fue una conversación bastante amena. 

El plan principal para el sábado era visitar el palacio ashante (del cual nos estuvo hablando el hermano durante el desayuno) y comer pizza en un restaurante que está cerca del palacio. Cuando acabamos la reunión, marchamos los 7 rumbo a la aventura, sin Nayra ni nadie que nos guiase (ya que esa zona la conocemos bastante bien). Fuimos directamente a comer, donde nos costó decidirnos... pero finalmente pedimos 4 pizzas. Tengo que decir que las disfrutamos un montón y nos supieron buenísimas, pero siendo objetivos, la masa estaba sosa, ingredientes escasos… pero el comer una pizza africana después de un mes aquí no tiene precio, bueno, realmente si que lo tenía y era bastante caro por cierto (pero no me arrepiento). Tras comernos todo, partimos rumbo al palacio ashante.
Dos de los cuadros que compramos
De camino al museo
 Tras diez minutos de paseo llegamos a nuestro destino. Los guardias de seguridad nos dijeron que la entrada al museo estaba en el edificio colindante, por lo que nos dirigimos allí. De camino, se nos acercaron 2 o 3 hombres que parecía que nos iban a acompañar hasta la puerta del museo. Pero su objetivo no era acompañarnos de manera desinteresada, ni siquiera querían cobrarnos por ello. Casi al llegar a la entrada del museo, se sacaron un montón de cuadros de la manga. La verdad es que nosotros estábamos realmente entusiasmados con la idea de comprar cuadros africanos por lo que nos vino al pelo. Compramos la entrada del museo (8 ghanas nos cobraron, demasiado para lo que vimos, en mi opinión) y les dijimos que nos esperaran hasta que acabásemos de hacer la visita. En el museo nos enseñaron y explicaron los reyes que habían pasado por él y alguna de las tradiciones ashantes. Cuando acabamos, fuimos a la entrada, donde seguían los comerciantes. Cada uno compramos algo. Patri y yo compramos 4 cuadros (26 ghanas los 4) que iban por parejas. Tras ver todo y comprar lo que nos pareció, fuimos en busca de un taxi que nos llevara de vuelta a casa. Cual fue nuestras sorpresa, cuando de nuevo nos cayó el diluvio universal encima. Yo me empapé entero, ya que estuve intentado sin éxito, conseguir un taxi que nos llevara a casa por un buen precio. Al final, el camarero de un bar cercano nos consiguió dos taxis.

Cuando llegamos a nuestra comunidad (yo llegué agotado), nos pusimos a tocar la guitarra, cantar, hablar… en definitiva a descansar. A la hora de la cena (Nayra y Jose Antonio no estaban, ya que tuvieron cena con unos amigos) estuvimos con los hermanos. Después estuvimos los 7 viendo la serie black mirror en la habitación de Anina y Ali. Algunos la disfrutamos más que otras, que se quedaron dormidas desde el minuto 1. Cuando se acabó, nos fuimos a dormir y yo me llevé una de las sorpresas más agradables que he tenido durante mi estancia. Mis compañeros de piso de Salamanca se encargaron de hacerme sentir especial. Gracias por todo niños de Echegaray.



Relax!


Después de pasar los últimos fines de semana sin parar de viajar durante horas y horas por caminos/carreteras impracticables… este fin de semana decidimos quedarnos por nuestra zona para conocerla.

El viernes se desarrolló con total normalidad. Por la mañana fuimos a clase como todos los días. Mi tutor Hans, me dijo “You are free”, ya que tenía clase de arte y de twi, por lo que a las 11:30 estaba en casa. Los compañeros llegaron a las 12, porque los profesores se tenían que examinar. Cuando llegó Rubén, me dijo que se iba a cambiar dinero con Augustin y decidí acompañarle. Tras dos horas y media, volvimos a casa. Cual fue nuestra sorpresa, cuando nos encontramos en ella a las señoras Patricia y Ana que habían llegado ya (este fin de semana se han quedado en nuestra comunidad).



Comimos, descansamos un poco y nos fuimos a tomar algo. Nos divertimos un montón entre cantes, bailes, risas e historias. Cuando mejor nos lo estábamos pasando nos cayó encima el diluvio universal. Decidimos meternos dentro del bar, nosotros y otras 15 personas que había por allí. La verdad es que nos lo pasamos genial, hacía tiempo que no disfrutábamos tanto todos juntos. Estuvimos bailando y cantando durante la tormenta. Se nos unieron unos cuantos lugareños que vinieron a bailar con las chicas. Uno de ellos se ofreció para llevarnos a cenar más tarde y no cobrarnos el viaje. Al poco rato de que este chico nos ofreciera esto, llegó Prince, que se ofreció amablemente a llevarnos y a cenar con nosotros. Lo único malo de toda la tarde, fue que no pudo venir Nayra, aunque se unió después junto con el hermano Jose Antonio, para ir a cenar a las Palmas. Una vez acabamos allí, nos fuimos de vuelta a casa, donde pasamos muy buenos momentos todos juntos en la habitación de Rubén y César.