miércoles, 7 de noviembre de 2012

Exámenes con ritmo



Concentrados haciendo el examen
Ayer martes llegué a clase a eso de las 8. En las dos primeras horas Hans tenía clase de inglés en 6ºA. Antes de que acabara estas dos horas, le pedí que si podía cambiar mis horas (las tenía después de comer y dudaba que diera tiempo a hacer el examen) a las dos siguientes. Me dijo que sin problema, por lo que las cuatro horas siguientes (cuatro periodos de 40 min.) las dediqué a hacer los exámenes, tanto en la clase de 6ºA como en la clase de 6ºB. Tuve algún problema con niños que intentaron copiar, les avisé demasiadas veces y como a la sexta vez, les quite el examen (en la siguiente hora les examiné de forma oral). Tengo que apuntar que la niña que tenía el problema de visión y de la cual ya hablé en otra entrada, volvió a hacerme el examen de forma oral y suspendió de nuevo. Una vez corregidos, la verdad es que estoy bastante contento, en especial con la clase de 6ºA, ya que sólo han suspendido 6 personas. En 6ºB han suspendido 10, pero las notas son un poco más bajas.

El examen
La niña que tiene el problema de visión

Después de comer, llegó el hermano Jose Antonio a la casa (llevaba un mes en España).
Por la tarde, al comprobar que seguíamos sin internet, fuimos al modisto a meter un poco de presión (tenía terminado un traje precioso que le encargó Anina). Luego tras tomar algo, volvimos a casa a cenar todos juntos. Anina y yo, fuimos los encargados de fregar la cena y como no, volvimos a cantar, pero esta vez Marcial no nos acompañó con sus bailes.

En lo que respecta al día de hoy, he dicho a la clase de 6ºB que tienen que prestar más atención en mis clases, ya que los resultados podrían haber sido mejores. En la clase de 6ºA, les he dado la enhorabuena y he introducido el nuevo tema, el aparato digestivo. Por fin he podido usar el montable de cartulinas que hice. La verdad es que han prestado bastante atención.




Por la tarde, hemos quedado con Marcus, que nos ha dado nuestra segunda clase de percusión, a la que también han asistido Anina y Ali. Me relajan mucho estas clases y me hacen desconectar de la realidad. Ha sido muy divertido. Aquí os dejo un vídeo para que veáis de lo que os hablo, pero no os esperéis nada especial, estamos empezando.








martes, 6 de noviembre de 2012

Un mes de sensaciones


Esta entrada es muy especial para mi, ya que en ella voy a intentar plasmar las sensaciones vividas en este continente en el mes que justo hoy, llevamos aquí.

Tengo que empezar diciendo que nunca pensé antes de venir, que sería capaz de disfrutar tanto y aprender tantas cosas. En estas cuatro semanas y media que llevo aquí, he conocido muchos lugares espectaculares y otros que no lo son tanto. He vivido experiencias que no olvidaré nunca. Como por ejemplo el primer día que llegué al colegio, la visita al poblado de Nzulenzo o el paso por el mercado central, entre otras muchas cosas. Tampoco podré olvidar nunca, imágenes que han pasado ante mis ojos, como aquel hombre desnudo bañándose en un charco de barro, la cara de felicidad de los niños al vernos aparecer o la niña comiendo en el suelo especialmente sucio de Tamale.
Mis prácticas se van desarrollando con total normalidad, cogiendo más confianza con los alumnos y aprendiendo cada día con ellos.
En lo que respecta a la convivencia, no tengo ningún problema y espero que siga siendo así, ya que estoy realmente a gusto. Hablábamos ayer Anina, Rubén, César y yo, que cada uno de nosotros le aporta algo especial a esta experiencia que la hace única.
Llegados a este punto, tengo que decir que me acuerdo un montón de TODA mi gente desde el primer día que llegué, hasta el último día en el que me vaya y que ya no queda nada para que nos volvamos a ver. Agradecer a esa gente que se ha acordado un poco de mi y me han dado ánimos en los momentos menos buenos (tanto a la gente de España como a la gente de aquí).




Esto se acaba, ya va llegando el final de este sueño. Sólo quedan dos semanas y media que se van  a pasar demasiado rápido. No pienso en lo que me espera al llegar a España, únicamente quiero exprimir el poco tiempo que me queda aquí para que este gran continente siga cambiando mi forma de entender la vida y enseñándome a disfrutar de las pequeñas cosas. 







lunes, 5 de noviembre de 2012

Lunes!!


El lunes fue uno de los días de colegio más entretenidos que he tenido.
Comenzó como todos lunes, a las 6:30 de la mañana. Para mi sorpresa, mis chanclas habían desaparecido (y se de alguien que en este punto, se va a acordar del tema calcetines. Tengo que decir que no hay de que preocuparse, todavía me queda alguno), no si ni donde ni cuando, pero ya no estaban. Lo que tuvo como consecuencia que me duchara sin ellas.
Cuando llegué al cole, las dos primeras horas tenía clase. Las dediqué a hacer un repaso general de los dos temas que entran el martes en el examen que les he puesto:

  •           El ciclo del okro y del maíz

  •           El ciclo de vida del mosquito.


Tengo que decir que para mi sorpresa, tanto en una clase como en otra, se portaron bastante bien durante el repaso. Les expliqué que esa clase la daba para intentar ayudarlos de cara al martes y creo que lo entendieron y me respetaron bastante. Tras acabar las dos primeras horas de clase, estuve haciendo la programación de la semana en el libro del profesor. Cuando acabé se lo fui a llevar al director. Al volver a clase tenía una pila de cuadernos de Science para corregir, por lo que me puse manos a la obra. Acabé prácticamente para el cambio de clase.

Al pasar por la sala de profesores de camino a 6ºA, me encontré con Rubén y me quedé con él haciendo mi examen y ayudándole a corregir los exámenes de matemáticas que había hecho esa mañana. Acabamos prácticamente a la hora de comer, por lo que nos fuimos de vuelta a casa. Después de comer, la clase de Science resultó igual de bien que en la otra clase. Únicamente apuntar la interrupción de la clase debido a la aparición de un hombre ghanés que me empezó a hablar en cubano y me moría de la risa.

Por la tarde fuimos a dar una vuelta en busca de repelente de mosquitos, pero nos equivocamos de farmacia, por lo que nos tocó coger un taxi para ir hasta la otra. El taxista, al preguntarle el precio, me dijo 70 pesewas con una medio sonrisa en la cara que significaba: vale 50, pero si cuela… así que le dije que no nos timara que eran 50. Cuando llegamos a la otra farmacia yo me fui en busca de unas chanclas nuevas (me costaron 2 ghanas sin posibilidad de regateo, ya que la señora no hablaba inglés y es más, tampoco hacía por entendernos). Después de comprar lo que habíamos ido a buscar, nos comimos una salchicha picante que hacía mucho que no lo hacíamos.

Al llegar a casa, Nayra había preparado un delicioso pollo a la cerveza al estilo español para cenar. Al acabar, Anina y yo estuvimos improvisando canciones; ella tocaba y yo cantaba. La verdad es que nos reímos mucho e hicimos tiempo hasta las 9 que era la hora a la que el hermano Augustin (el director del cole) nos había citado en la sala de ordenadores.
Nos dijo que estaba muy contento con nuestro trabajo hasta el momento. También nos estuvo explicando como teníamos que rellenar el libro del profesor (la programación semanal). Tras concluir me fui a dormir.